Texto: José Antonio Moreno
Aquella máxima del “menos es más” se puede aplicar a la tendencia musical más fuerte de la música alternativa en estos últimos cinco años. La música indie ha creado modas y ha servido como campo de pruebas para los grandes del mainstream (por ejemplo, Madonna). Ahora a nivel global asistimos a un cambio de mentalidad y toca optimizar recursos. Menos músicos, menos sonidos urbanos. La involución nos lleva el extremo opuesto del barroquismo. ¿Qué nos queda después de rascar, de eliminar la pintura que sobra? Respuesta: la esencia, el valor de la sinceridad, lo más primario, la naturaleza, la intimidad. Y el neo folk o neo country de raíz norteamericana, en sus más distintas versiones, conecta con todo ello.
Pero, ¿dónde está el detonante de una nueva corriente sonora? Recuerdo una fiesta de aniversario de Diario Pop de Radio 3 en 1989. Un grupo nuevo irrumpió en el escenario. Se hacían llamar Los Peatones. En realidad eran El Último de la Fila y Radio Futura juntos y revueltos. Aquella broma alcanzó su momento cumbre cuando empezaron a tocar “La noche del hawaiano”, un viejo tema de ¡Peret! Nos esperábamos cualquier cosa de ellos, pero no una canción de Peret. De repente algunos de los músicos más grandes confesaron su debilidad por la raíz de la rumba catalana. A muchos nos cambió el chip. Estoy seguro de que Estopa, Melendi o El Desván del Duende nacieron esa noche aunque ellos no lo sepan. Y después de aquello la rumba catalana corrió como la pólvora. El folk o country de este nuevo siglo está claro que viene de la tierra del Correcaminos y el Coyote.
Hay evidentes ecos de Joan Baez, Bob Dylan, Leonard Cohen (sobre todo de sus primeros discos), Willy Nelson, mis adorados The Carpenters y, por supuesto, de una de las mejores compositoras de canciones de la historia, Carole King (después de Tapestry, de 1971, nada volvió a ser igual). Pero quizás deberíamos citar a otros artistas más cercanos en el tiempo, a los que han redescubierto recientemente el sonido amargo y lánguido de sus abuelos. Nombres como Cat Power, Elliot Smith, Ryan Adams, Wilco, Devendra Banhart, The Flaming Lips, Beck o el tristemente desaparecido y constantemente recordado Jeff Buckley.
Ya en Extremadura, festivales como Contempopranea y Navalpop han presentado a lo largo de sus últimas ediciones a un sinfín de grupos pop de aire campestre, y algunos de sus carteles se acercaban explícitamente al género: conejitos, manteles de cuadros vichy… Aunque creo que son dos los detonantes de esta nueva escena extremeña de aires neo folk o neo country: la economía y la tecnología. A saber: en Extremadura, como en todo el mundo, ya es fácil grabar un disco de música electrónica en casa; y como el indie es especialista en llevar la contraria y encontrar el must en lo olvidado, ahora era el momento justo. Cuando por fin todo es posible gracias a la tecnología, ha llegado el momento de desecharla. Así funciona.
Ordenador a la basura. Siguiente paso: buscar la esencia.
NIÑO ÍNDIGO
Cacereños. Julio y Kai. Destaca una fantástica canción que suena a éxito inmediato: “Quién fuera viento”. Existe una interesante remezcla de Hypotalamus, un londinense de raíces extremeñas que podéis escuchar en su myspace
JULIAN ELSIE
Julian Elsie es un rockero abducido por el western y por un Olimpo en el que reinan Neil Young, Nick Cave, Tom Waits y Leonard Cohen. Elsie es pacense, vive en Madrid y nos ha dejado boquiabiertos con un magnífico álbum: La necesidad de matar.
RISCO
O Diego Alcalá, un cacereño que opera desde Navalmoral, donde fue descubierto por Jesús Sendín, creador del festival Navalpop. El Cáceres Pop Art siguió sus pasos, sumándolo al cartel de su edición de 2009. Diego es la gran promesa del género. Ha publicado dos referencias en net-label y envía sus nuevas canciones a quien se las pida a supervacuo@hotmail.com
DELMAR
De las cenizas de Bloomington nació esta delicada propuesta marítima con voz de sirena. Muy recomendables en directo. Los Tato toman posiciones con maduras canciones ricas en armonías.
OLIVIA DE HAPPYLAND
Olivia Heredia nació en una granja de la provincia de Cáceres y de allí extrajo todo el combustible para sus canciones. Canciones sinceras e inspiradas maravillosamente producidas, con una deliciosa voz.
SPANISH CONJUNTO SAN ANTONIO
Su nuevo disco, P’a todo el año, grabado en Texas, es una reafirmación de su éxito. Vuelven a publicar en Estados Unidos reivindicando su talante fronterizo. Texas-México suena a Badaxoz.
LOS NIÑOS DE LOS OJOS ROJOS
Aunque pertenecen a otro circuito, no se puede hablar de folk mestizo sin mencionarlos. Siguen haciendo real la utopía del do it yourself. Están ultimando su esperado disco Lo veo todo claro, en el que vuelven a dar otro giro más europeo a su hip-hop-rock-folk-fussion cacereño. En breve presentarán su nuevo trabajo en una gira europea con 16 fechas y 10 países.
