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Artículos de ‘Especial Comarcas’

PRESENTACIÓN

La Extremadura moderna nacida de la Democracia y la Transición está organizada en una “red” de comarcas que no todos conocemos suficientemente bien. Una estructura que ayuda a la vida diaria de los ciudadanos, y también a la Administración en su tarea. Este número especial de Imagen de Extremadura quiere “presentar” a sus lectores, sobre todo a aquellos que a menudo se han preguntado por esa estructura, todas las comarcas de la Extremadura actual. Algo así como un mapa de imágenes sobre el mapa geográfico y la realidad.

Queremos agradecer el trabajo de tantos y tantos medios de comunicación, así como diputaciones, ayuntamientos, mancomunidades, grupos de acción local y amantes de la historia y la cultura regionales, cuya información, bien en comunicación personal bien a través de la lectura de sus publicaciones, webs o reclamos publicitarios -sobre todo en lo que respecta a los textos que aquí aparecen, muchas veces extractados de otros más amplios-, es la base de este número especial, cuya lista de referencias y agradecimientos ocuparía varias páginas. El esfuerzo de todas estas personas, muchas veces tan entusiasta como anónimo, tiene aquí también su homenaje.

01 LAS HURDES

Las Hurdes es una comarca más hermosa que fabulosa, en el sentido que algunos han querido darle a esta palabra: misteriosa. Ríos transparentes
y serpenteantes en las zonas de montaña, flanqueados por choperas y alamedas bellísimas, grandes extensiones repobladas con pinos (ya desde la posguerra civil) y los más hermosos y delicados bosquecillos, vaguadas y bancales que conservan aún la vegetación original.

02 LÁCARA

Posee dos zonas bien distintas, como son las vegas del río Guadiana y las zonas de dehesa y bosque mediterráneo. En cada una de ellas predomina un tipo de vegetación propio de ese ecosistema, con su fauna característica. Entre los ecosistemas podemos hablar de: encinares y alcornocales densos con matorral y vegetación arbustiva y herbácea del bosque mediterráneo; de encinares y alcornocales clareados, es decir, adehesados con escaso matorral; y de zonas semiesteparias de pastos con matorral mediterráneo de porte bajo.

03 MONFRAGÜE

Como eje de la comarca, el Parque Nacional de Monfragüe, que representa uno de los enclaves más extensos y representativos de bosque y matorral mediterráneo. Fue el primer espacio natural protegido en Extremadura. Esta área natural puede considerarse como un valle surcado por los ríos Tajo y Tiétar. Monfragüe es de una gran “simplicidad” orográfica: el Tajo flanqueado por pequeñas alineaciones montañosas paralelas como eje longitudinal y extensas penillanuras cubiertas de dehesas a norte y sur. Es en el eje central montañoso donde se localiza la mayoría de nidos de las aves rapaces que han dado fama a este lugar y reciben visitantes de todo el mundo.

04 OLIVENZA

Es uno de los territorios más singulares y menos conocidos de la región. Está compuesta por once municipios: Alconchel, Almendral, Barcarrota, Cheles, Higuera de Vargas, Nogales, Olivenza y sus pedanías, Táliga, Torre de Miguel Sesmero, Valverde de Leganés y Villanueva del Fresno. Su paisaje ofrece suaves lomas y llanos, salpicados de encinares interminables, dehesas, pastizales y campos de cereal; es, además, una comarca ribereña, muy marcada por el río Guadiana.

Como su nombre indica, se encuentra en el suroeste de la provincia de Badajoz. Cuenta con algunas de las más pobladas y singulares dehesas de la región, y con densos bosques que ofrecen enclaves que parecen todavía vírgenes. “Pasa” por ella la famosa Sierra Morena, con picos como La Mira, en Salvatierra de los Barros, o Santa María, en Salvaleón. Pero no sólo hay montañas, sino también muy hermosos ríos, como el Ardila, el Bodión, el Zaos o el Godolid. Fregenal de la Sierra o Jerez de los Caballeros son, sin duda, dos de las más bellas localidades de la región.

El elemento vertebrador del paisaje de la zona, el río Guadiana, gracias a una importante infraestructura de canales y acequias, es el recurso natural sobre el que se ha cimentado toda la riqueza agrícola de esta comarca. Ello ha favorecido el potencial económico de dos centros comerciales tan relevantes como Don Benito o Villanueva de la Serena, que gracias a su ventajosa posición geográfica, han hecho de las Vegas Altas una de las comarcas con mayor proyección y riqueza de Extremadura.

El agua es la principal riqueza de esta zona, generando paisajes tan espectaculares, y hasta hace poco secretos, como Los Canchos de Ramiro. Pero también hay en ella admirables espacios construidos por la mano del hombre, como la hermosa localidad amurallada de Galisteo, o la también amurallada, y aún más célebre -gracias sobre todo a su catedral y a su casco histórico- Coria, que es, sin duda, uno de los ejes, por número de habitantes y por situación geográfica, de esta comarca.

Una comarca con un territorio de 2.500 kilómetros cuadrados habitada por unos 40.000 habitantes. Una comarca donde podemos ver paisajes muy distintos: llanos para el cereal, dehesas, fértiles campos de regadío. Donde poblaciones como Miajadas o Trujillo bordean los 10.000 habitantes y otras como Santa Cruz de la Sierra, Villamesías o Alcollarín no llegan a los 500. Una comarca “construida” en y con la riqueza que ofrece la diversidad.

09 LA VERA

Los pueblos de esta comarca están situados en la vertiente sur de la Sierra de Gredos, lo que ha determinado el clima y el medio natural característicos de este territorio. Hacia el sur se encuentra el río Tiétar, en el que desembocan las gargantas y arroyos que nacen en la sierra. Su economía ha dejado de ser eminentemente agraria para dedicarse al turismo.

La Sierra de Gata es una de las sierras que componen el Sistema Central. Sus cumbres marcan el límite entre las provincias de Cáceres y Salamanca. Al oeste se encuentra Portugal, y otra conocida sierra: la de la Estrella. Se trata de una de las comarcas más hermosas de Extremadura, y quizá por su alejamiento del centro de la Península haya podido conservar muchos de sus atractivos sin los estragos del desarrollismo o del turismo incontrolado.

La Sierra de Montánchez, que separa las cuencas del Tajo y el Guadiana dibujando una línea divisoria entre las dos provincias extremeñas, ofrece al visitante una naturaleza en armonía con sus aprovechamientos tradicionales agrícolas y ganaderos. Su Historia es rica y variada, pues en esta zona dejaron sus huellas lusitanos, celtas, romanos, visigodos, árabes… Desde el castillo almohade de Montánchez, una de sus poblaciones más conocidas y hermosas, puede divisarse toda la riqueza paisajística de esta comarca.

Sabemos de los primeros asentamientos humanos en esta comarca gracias a las pinturas rupestres de Berzocana y Cañamero, los verracos de Carrascalejo, el castro de La Coraja en Aldeacentenera y el llamado Tesoro de Berzocana. Y a partir de ellos, la Historia fue tan compleja como fértil, dando lugar a hechos y creaciones de primera magnitud, como el Real Monasterio de Guadalupe, declarado Patrimonio de la Humanidad y, sin duda, uno de los emblemas de la España de su época y de la Extremadura actual.

Alguien escribió en el pasado que ésta es tierra de miel y lana, de leche, higos y almendras. Luego se sumaron el tabaco y el pimentón. La comarca de Campo Arañuelo limita al sur con Los Ibores; al norte con el río Tiétar, que la separa de La Vera; al oeste con el Parque Nacional de Monfragüe y, otra vez, el Tiétar; al este, se convierte en el límite, en otra Raya, de Extremadura.

Está situada en el sudeste de la provincia de Badajoz y es vecina de las de Córdoba y Sevilla. Quizá sea una de las comarcas menos conocidas de la región, pero es, sin duda, una de las más atractivas, con un patrimonio histórico-artístico riquísimo: desde el menhir prehistórico de la Cardenchosa a los conjuntos arquitectónicos de Llerena, Berlanga o Azuaga, pasando por el teatro romano de Casas de Reina, la necrópolis visigoda de Maguilla o el castillo medieval de Villagarcía de la Torre.